Historia

Sus Orígenes

La iglesia de Santa María formaba parte del conjunto monástico de Santa María. Se desconocen cuestiones fundamentales sobre su fundación (si fue de nueva fundación o si se trataba de una filiación) aunque se sabe con certeza que se unió a la Orden del Císter en el siglo XII.

A partir del año 1154, momento en el que el monasterio recibe su primera donación, comenzarán las concesiones que serán numerosas e importantes por parte de reyes, nobles y otros estamentos sociales. Consecuencia de ello es su enorme patrimonio, que hizo de la abadía una de las más importantes de la orden.

La iglesia, elemento que ha llegado hasta nuestros días, sigue con bastante rigor el Plan Bernardino, con tres naves y cinco capillas en la cabecera. Aún se conservan los restos del antiguo claustro que se apoyaba en la iglesia por el lado sur.

La Fachada

Es una de las tres fachadas cistercienses que se conservan en Galicia. El cuerpo central está dividido en dos paños por una simple imposta y se remata con un sencillo piñón.

En la parte superior se sitúa el rosetón, de columnillas radiales, muy extendido en España entre los siglos XII y XIII, y que se copiará en otros edificios como la Catedral de Mondoñedo.

En el cuerpo inferior se abren dos ventanas de doble derrame bajo arco de medio punto y la portada, compuesta por un arco de medio punto y tres arquivoltas que descansan sobre columnas acodilladas con capiteles vegetales. El tímpano es liso y se soporta mediante mochetas lisas.

Las hojas de la puerta son de madera y conservan herrajes medievales de gran valor artístico similares a los que se encuentran en las puertas de la Catedral de Lugo.

Desamortizaciones

Entre 1835 y 1843 se produce la Desamortización de Mendizábal, denominado como Período Revolucionario en el que tuvo lugar el cierre de la mayoría de los conventos y monasterios. En este momento, el ministro de Hacienda Juan Álvarez de Mendizábal se puso al frente de un programa que trataba de hacer desaparecer los últimos vestigios del Antiguo Régimen.

Debido a estas medidas, el monasterio de Meira fue abandonado y casi la totalidad de sus tierras fueron compradas en subasta por terratenientes. Finalmente una parte de sus dependencias acabaron alojando las dependencias municipales y la casa del párroco.

Los Claurstros

Los restos que hoy podemos observar en la fachada sur de la iglesia pertenecen al claustro de estilo gótico del siglo XVI. Entre las reformas llevadas a cabo debido a la unión del monasterio a la Congregación de Castilla estaban las de las dependencias monacales. En el caso de Meira, el nuevo claustro se sujetó a los límites marcados por el anterior. Debió existir un Claustro Procesional construido en el siglo XII o XIII que fue derribado para construir uno nuevo a finales del siglo XVI.

En la campaña de expansión se incluyó la creación de un segundo claustro, el Claustro de la Hospedería de estilo Renacentista. Hoy en día se conservan dos alas restauradas de este claustro.